Gracias a las palabras de Gretel, Hansel recupera los ánimos en mitad del combate y activa su modo del Rey del Cielo, preparado para poner fin a su enfrentamiento contra el Tottengräber
"¿Rey? ¿No es ese un título demasiado grande para alguien que ni siquiera tiene su propio cuerpo?" comentó Somnus con desdén, dejando que su voz resonara con arrogancia.
Con un chasquido de dedos, el ejecutor manipuló la realidad a su antojo, abriendo grietas dimensionales que rasgaban el aire a su alrededor. De ellas surgieron pequeños dragones de dientes afilados, surcando el aire con precisión letal mientras se lanzaban directamente hacia nuestro protagonista, preparados para despedazarlo en un instante.