Nuestros protagonistas ultimaban los preparativos para partir desde Sylvapura. El tren aguardaba imponente, vibrando levemente mientras Sherezade lo tocaba nerviosa.
Uno a uno, los paladines comenzaron a subir a la parte superior, ajustando agarres, comprobando posiciones y asegurándose de que cada uno tuviera un punto firme al que sujetarse durante el trayecto. Tras ellos subieron Futao, Kanu, Sherezade y Faralalan, cada cual ocupando su lugar con gesto serio; ya no era momento de bromas, sino de concentración absoluta.