El brazo gigantesco de Remlin comenzó a encogerse lentamente hasta volver a su tamaño normal, como si la transformación nunca hubiera existido. Sin embargo, antes de que Ryan pudiera relajarse un solo segundo, el cuerpo del ejecutor volvió a deformarse de forma antinatural.
Esta vez no fue su brazo. La pierna derecha empezó a crecer de manera desproporcionada, hinchándose hasta adquirir un tamaño monstruoso mientras se alzaba por encima de él con la clara intención de aplastarlo.