Torre de cristal, ahora derruida.
Lily lloraba aferrada al cuerpo de Marco, con los dedos pequeños hundidos en su ropa. Sus alas temblaban sin control, todavía agitadas por el miedo reciente. A su lado, Nicole mantenía las manos apoyadas sobre el torso del joven, dejando que una luz cálida y verdosa brotara de sus palmas. La magia sanadora recorría las heridas abiertas, cerrándolas poco a poco.
"Por un momento... casi vuelves a ser el chico que conocí en Fémina." dice la sanadora.